HISTORIA DE TERROR VERANIEGA

La siguiente historia es real, no intentes reprimir ninguna risa por muy incorrecta que te resulte, pues ante tan impactante y ‘desgarradora’ historia puede ser que no seas al único que le suceda.

Era el año de 2007 en el mes de junio, Abbey Taylor, en ese entonces de 6 años, nadaba con su familia en la piscina local -una escena típica de verano- cuando el día llego a su fin, sus padres la llamaron para decirle que era tiempo de irse, se dieron cuenta de que no se veía muy bien. Tambaleándose, Abbey se puso de pie en el chapoteadero, dio unos pasos de lado y cayó.

No había rastro de sangre, sin embargo Abbey se quejaba de un dolor de estómago. Horas más tarde, después de una cirugía realizada porque los doctores pensaban era un desgarre rectal, sus padres recibieron la devastadora noticia: Abbey había quedado sin entrañas.

Su intestino delgado fue arrancado de su cuerpo por la succión de un desagüe descubierto de la piscina.

Aunque ella luchó durante nueve meses y pasó por 16 cirugías, incluyendo trasplantes de hígado, intestino delgado y páncreas, Abbey murió el 20 de marzo de 2008.

Se que te angustia y dudas de la veracidad de esta historia, pero créeme, si sucede. Quedar atrapado en el desagüe de una piscina puede ocurrir cuando el cuerpo o traje de baño del nadador se queda enredado en una rejilla o drenaje defectuoso, provocando que el nadador se ahogue o quede lesionado gravemente. Los accidentes de desagües de albercas no pasan a menudo, pero pasan.

Así que por favor si quieres conservar tus vísceras toma en cuenta las siguientes recomendaciones que nos proporciona la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor de Estados Unidos (CPSC, por sus siglas en inglés):

  • Si tienes una piscina en casa, asegúrate de que las cubiertas del drenaje estén instaladas correctamente. Revísalas con regularidad para asegurarte de que no estén rotas o falten.
  • Si acostumbras ir a albercas o spas, aboga por revisiones periódicas de un inspector de seguridad calificado. Puedes recordar a los administradores de las albercas que darle un mantenimiento adecuado a las cubiertas de desagüe es su obligación.
  • Si nadas en una alberca y no sabes si fue inspeccionada, es mejor mantener a los niños alejados de los desagües, tuberías y otras aberturas. Explícales que no deben acercarse a salidas o entradas de agua, no vaya siendo que les de el síndrome de Abbey.
Keeponrockin’
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