ROMPIENDO EL HIELO

¿Les suena algo conocido como la Guerra Fría? Pues parecía que ni el cambio climático podría con el témpano de hielo que se había interpuesto entre EEUU y Cuba, después de que la revolución de Castro triunfara en 1959.Quién diría que llegaría el día en que veríamos a un presidente de Estados Unidos estrechar la mano de algún Castro en tierras cubanas, o mejor aún, que un Castro ofrecería una cena en honor al líder del “imperialismo Yankee”, pero este lunes sucedió regalándonos más de una imagen para la posteridad.

  
Quienes estuvieron invitados a esa histórica conferencia de prensa, en la que por primera vez se vería en televisión al ‘dictador’ postizo cubano responder preguntas de periodistas nacionales y extranjeros en vivo, afirmaron que la tensión de aquel salón del Palacio de la Revolución de La Habana podía cortarse con cuchillo. El punto más álgido llegó cuando el cubano fue cuestionado por el cautiverio de presos políticos, respondiendo en tono altamente irritado al periodista incomodo: “Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos. Menciónala ahora, dime el nombre o los nombres”.

De pronto, esa sala de prensa dejó de serlo para convertirse en una cancha de tenis, un ir y venir de declaraciones, en el que aún sabiendo que nadie ganaría tenía al público al borde de la butaca. Un insidioso saque de Obama presionó a su lado contrario al hacer señalamientos sobre presos políticos cubanos, derechos humanos y libertades políticas, pero un revés de izquierda de Raúl Castro arremetió contra el americano al decir que era inconcebible que un gobierno no le garantizara a su gente atención sanitaria, educación, alimentación y seguridad social (punto para el de la isla).

No cabe duda que este es un momento que la historia atesorará. Y en mi opinión, aunque el tema de los presos políticos cubanos es importante, yo creo que los cubanos en la isla están más preocupados por con la carencia de productos básicos.

Keeponrockin’✌🏼️

Anuncios

ROBERT NORMAN ROSS

Hoy me acordé de… Robert Norman Ross, o como fue popularmente conocido por todos, Bob Ross, el pintor y conductor del famoso programa “El Placer de Pintar con Bob Ross”, que inició sus transmisiones en una cadena pública de Estados Unidos desde 1983 y hasta 1995, año en el que murió de Cancer.

  
En mi memoria permanece la escena de los fines de semana por la mañana, sintonizando el canal Once, para asombrarme de cómo en tan solo treinta minutos que duraba el episodio, este carismático personaje con una cabellera por demás particular podía transformar el blanco lienzo en un colorido paisaje fantástico que procedía de su imaginación.

Cada episodio iniciaba con la presentación de los colores de óleo que ocuparían sus televidentes, para luego continuar con la técnica aderezada de “felices” frases como: “y aquí habita un arbolito feliz”, “recuerden que no cometemos errores, sino accidentes felices”, o como olvidar al “viejo pincel abanico”. Además, hacía ruidos extraños con el argumento de que si pintaba sin hacerlos, el trazo no saldría bien.

Yo creo que el doblaje fue pieza fundamental del éxito del programa, desafortunadamente no recuerdo el nombre del actor que lo realizaba, pero maestro, qué talento.

Y por último, al terminar el cuadro y después de firmarlo, nos deseaba a todos sus aprendices “felices trazos”.

Keeponrockin’✌🏼️

MI SIMPATÍA POR EL DIABLO

Domingo 13 de marzo de 2016, son las once de la noche y me doy cuenta que estoy a tan solo unas horas de estar frente a mí banda favorita de toda la historia, de pronto se me escapa el sueño y la emoción me provoca un insomnio del que tan solo recuerdo haber visto por última vez el despertador unos minutos antes de las tres de mañana.

Es lunes ya, desde luego ignoré el despertador unas cuantas veces, estoy retrasado para ir a la oficina a trabajar (si, también tengo un alter ego ‘Godínez’) pero en mi mente tan solo está mi cita con los Rolling Stones, los minutos se me hacen muchos. Por fin son las 15:00 y tomo carretera con dirección a la ‘nueva’ Ciudad de México, el camino es benevolente conmigo y al ver que aún me quedan unas horas libres, decido hacer una visita a mi madre y comer con ella, después de todo nunca habrá suficiente buen pretexto para verla. Veo el reloj , pasan de las seis de la tarde, y recuerdo que no estoy en la ciudad provinciana en la que radicó, mi memoria me traicionó y el tráfico es una tortura, cada minuto que va se consumiendo me hace pensar que no estaré ahí para ver salir a sus Satanicas Majestades.

  
Las 20:30 de la noche y recién me estoy estacionando en una calle aledaña al foro que me obliga a caminar no sé cuánto pero me parece eterno, conforme me acerco me doy cuenta que aún no ha empezado el concierto, pero vaya que he caminado, son las 20:58 y una señorita muy amable me ha acompañado hasta mi asiento, de pronto las luces se apagan, en las pantallas se proyecta un collage de imágenes y en los altavoces del recinto se escucha: “¡Ladies and gentlemans, The Rolling Stones!”, el foro entero ruge mientras se escuchan las primeras notas de Start Me Up, la energía me recorre el cuerpo y todo se vuelve una experiencia surreal. No pude contenerme y en tres ocasiones mis ojos se llenaron de emoción, estaba conmovido por ver a la banda más grande de todos los tiempos.

Quisiera ser un poco más explícito en lo grandioso que fue el concierto, pero tan solo sería una serie de buenos calificativos en grado superlativo que te harían pensar que estoy exagerando, y probablemente así sea, pero no encuentro más palabras para expresarlo.

Un poco más tarde de las once de la noche y dieciocho rolas después, sus Satanicas Majestades se despedían de su público mexicano tras haberse reencontrado después de diez años, quiero pensar que no será la última, pero en palabras del propio Mick Jagger “que chido” fue estar ahí.

Keeponrockin’✌🏼️

UN PASO EN FALSO

Desde Juan Gabriel que no reía tanto por ver caer a alguien.

Sin duda alguna, una de las imágenes para la posteridad de este fin de semana fue la de la actriz de 77 años, Jackeline Andere, cayendo del escenario del musical “La jaula de las Locas”.


Esto sucedió la noche en que este musical celebró su función número 100 y con ese motivo invitaron a la actriz a develar la placa, la cual pasó a un segundo plano una vez que dio un paso en falso y cayó al foso de los músicos de al menos 2 metros de profundidad. Supongo que ella habrá visto pasar su vida ante sus ojos, para el público habrá sido como una escena en cama lenta, y para el resto de nosotros un ‘clavado’ de medalla de oro (hasta Romel Pacheco se puso celoso).

Pero todo terminó en un bolillo pal’susto, resulta que la producción ya había pensando en que un accidente de esta clase podría ocurrir, y para buena fortuna de Jackeline, había una red de seguridad que le salvó la vida y le permitió hasta reírse -como nosotros- de su entrada triunfal.

KeepOnRockin’✌🏼️

ESTOY DE VUELTA

Hoy me acordé de mi blog. Hace mucho que el ritmo de la vida y el tiempo simplemente terminaron por quitarme la oportunidad de disfrutar del placer de escribir para ti mi querido lector, con la frecuencia y el ahínco que lo hacía al iniciar este espacio dedicado a la babosada y el sinquehacer, inclusive este año dejé de reseñar las películas que estuvieron nominadas a los Oscares (por qué si, así se escribe, #Oscars) y eso me puso a pensar que debía retomarlo, pues después de todo esto lo hago por mi, no creo que alguien después de leer el título de este post haya dado gracias al cielo por mi regreso, lo más lógico es cualquiera se pregunte: ¿Cuándo te fuiste? ¿De dónde regresas?.

En fin, este más que un aviso para ti lector, es más una clase de compromiso público conmigo mismo a hacer un espacio en mi agenda para volver a compartir con todo aquel ose visitar este blog, las terribles ideas y confesiones de una mente sinquehacer.

Keeponrockin’✌🏼